lunes, 19 de octubre de 2015

La aventura que comenzó hace rato

No recuerdo a quién se lo había comentado (seguramente a Belén, porque siempre le comento muchas cosas, es como mi depósito de pensamientos inútiles e instantáneos), pero desde hace rato vengo con la idea de hacerme un blog con fines... académicos. No, expresivos... o académico-expresivos. Realizo actividades que me fascinan constantemente, teóricas y prácticas; curso dos carreras hermosas, a las cuales les tengo cada vez más amor y que me están ayudando a encontrar mi propio lugar expresivo y artístico en este mundo. Por un lado está la música, mi compañera de años. Me encuentro en este momento con la necesidad de ser intérprete y de comenzar a explorar el ámbito de la composición. Cuestiones sobre las que me extenderé un poco más en otra entrada. Y por otro lado, el diseño audiovisual. Esa cosa que sabemos qué es pero que no podemos explicar. Esa carrera tan ambigua, tan trabalenguas, pero tan interesante.
Hoy la amiga de una amiga (ja) me pidió que le aconseje sobre la carrera, porque ella misma está pensando en comenzar. Me di cuenta que desde que empecé hasta el día de hoy, mi punto de vista sobre la misma no pudo haber cambiado más, y que tal vez le contestaba a ella para contestarme a mí. Obvio que contesté muchas cosas técnicas y de planificación que acá no interesan, pero voy a copiar el texto que le mandé (obviando esas partes) para tratar de contestar a la gran pregunta.

Con lo primero que tiene que lidiar el estudiante de Diseño de Imagen y Sonido es con la pregunta: ¿Y qué corno es eso? Y la verdad es que la respuesta es sumamente amplia y a la vez relativa. Algunos para simplificarla dicen que estudian “cine”, pero lejos se encuentra la carrera de ser una simple escuela de cine, lejos se encuentra el título de ser una tecnicatura. La forma más simple de explicarla tal vez sería haciendo un recorrido por cómo está planteada la carrera, recorriendo el plan de estudios que de hecho justamente en este momento se está poniendo en duda y se está evaluando su cambio.
En principio el CBC. Las materias que te habilitan a hacer la carrera son Semiología, Matemáticas (wácatelas), Introducción al conocimiento Proyectual I y II, y Taller de Dibujo (además de las obvias ICSE e IPC). Proyectual y Dibujo son como las materias más importantes de ésta etapa, de las que medio mundo se queja (...) Si bien puede ser difícil dictar éstas materias a todas las carreras de diseño de la facultad, yo me encontré cómoda en las cátedras que cursé de ambas materias. Proyectual me enseñó a trabajar en grupo, a pensar en proyectos de diseño, a comenzar a pensar como diseñadora, a encontrar diseño en las cosas más simples y a hacerlo con las cosas que tenga más a mano. Dibujo me enseñó tecnicidades, a trabajar mejor los espacios en blanco, a dar prioridad a ciertas cosas más que a otras, a entender la perspectiva, el color, la forma y la luz. Para algunos parecerá una pérdida de tiempo, o un sufrimiento (lo fue para mí, no lo voy a negar), porque uno desea fuertemente estar en la carrera y agarrar la cámara y ponerse a rodar. Después de cursar varias materias, entendí la importancia de estas, más para una persona como yo, que venía de la Facultad de Filosofía y Letras, de una escuela con orientación a las Ciencias Sociales, y de perspectiva no entendía un pomo...
Hablar de cambiar el CBC ya va un poco más lejos que rearmar el plan de la carrera, me parece, pero debería considerarse. Ya entrando en la carrera en sí, todo se vuelve mucho más “amable”. Tal vez tantas cosas entretenidas por todos lados nos marean un poco. El plan de estudios actual establece tres niveles durante la carrera (...) Bien usada la palabra “nivel”, porque la verdad es que la fantasía de cursar la carrera en tres años es justamente eso: una fantasía. Diría que un absurdo e imposible si no hubiera testigos de que hubo gente que lo logró, pero será un alma de entre miles que cursamos. Como poco tiempo, algunos la terminan en seis o siete años, dedicándose a full a cada proyecto. Valientes. El problema principal creo que se da por el hecho de que las materias anuales (Diseño Audiovisual, Sonido, Montaje, más tarde Guión) necesitan de un tiempo y dedicación especial. Me parece imposible, al menos para mí, realizar DAV, Sonido y Montaje todas en un año, ya que para las tres materias te exigen la realización de un corto como TP final, y ponerse de acuerdo con tres grupos de rodaje casi al mismo tiempo me parece caótico, más si a eso se le suman las eventualidades de cada rodaje (siempre hay algo que surge de improvisto, siempre hay alguna falla, entrenamos para saber cómo resolverlas sin entrar en crisis), los trabajos y parciales de las mismas materias, y los trabajos y parciales de las materias cuatrimestrales, si es que las cursamos...
De todo esto, me parece importante aclarar que es una carrera para realizar con tranquilidad. Como cualquier otra en realidad, pero uno tiende a apurarse cuando ve el bello plan que plantea tres años niveles de cursada. Además de las materias que ya mencioné, que son las más prácticas, hay otras materias más teóricas que son igual de bellas y que marcan la diferencia de las escuelas de cine. Historia Analítica de los Medios, Literatura de las Artes Combinadas, Técnicas Audiovisuales, abren la cabeza del estudiante hacia otros ámbitos y tal vez sean las que más se dedican a problematizar sobre el ser un diseñador audiovisual. Porque si hablamos de la salida laboral al cine y a la televisión, de todas formas es muy amplio. Podemos ser sonidistas, fotógrafos, camarógrafos, guionistas, montajistas, hacer arte, dirección, dirección de actores, iluminación, productores, asistentes de todas esas cosas. Pero más allá de trabajar en éstos ámbitos, la variedad de materias nos habilita a realizar investigaciones en un marco teórico, a problematizar sobre lo que hacemos, y a no ser sólo técnicos, sino a ser realizadores. Nos invita a preguntarnos sobre el lenguaje de los medios, la comunicación, la narrativa, e infinidad de cosas que uno va descubriendo por sí sólo a medida que cursa. Podemos entender otro tipo de proyectos, porque el mundo de la imagen y el sonido es muy amplio. Desde los videojuegos hasta el escenario de un recital, pasando por muchas otras formas de entretenimiento y comunicación, hay imagen y hay sonido.
Para algunos esto es un problema, para otros el plan de la carrera está perfecto. Muchos piden que exista más especialidad en la carrera, a modo de orientaciones; otros plantean que la carrera apunta a algo más teórico y amplio y que no debería haber especialidad porque ya existe mucha práctica. Yo estoy de acuerdo un 50% con cada uno de esos argumentos, aunque igualmente existen muchos otros. Lo que sé por ahora de por sí es la superficie de ésta carrera tan amplia y llena de posibilidades, así que mi punto de vista todavía va a seguir cambiando, pero quiero que se entienda que como salida laboral existe mucho por hacer, y dentro de la carrera también hay muchas particularidades por aprender. No me detuve a hablar del tema cátedras, porque ya va por un gusto fanatismo particular, pero esto también hace a la construcción de cada uno y no da lo mismo elegir la cátedra de Fulano que la de Mengano, porque tal vez Fulano tenga una forma de entender y trabajar el sonido completamente distinta a la de Mengano. La diferencia se nota muchísimo, y en todas las cátedras (...) He salido de teóricas con ganas de escuchar mucho más, y de clases de taller con ganas de quedarme mil horas más laburando. Son pocas hasta ahora las clases que me aburrieron o me provocaron rechazo, aunque siempre pasa que uno se duerme un poquito en ciertas épocas y después tenés que estar a cuatro manos preparando treinta entregas y cien TPs...
Como ven, la chica se tuvo que fumar un discurso largo. Pero tal vez ésto responda lo que para mí es un realizador audiovisual. Es la finalidad de éste blog el poder compartir un poco de lo que hago o hacemos, cuando se trate de trabajos grupales. Y supongo que de mi parte, es mi finalidad preguntarme los porqué de todo. Cabeza plz stop.